lunes, 28 de septiembre de 2009

Maf.

.ogamotse led odnof led elas em euq oripsus nu ritime nis alribus rative odeup on euq ojaba sam
atse euq neP giP ed al a otnat ecerap es .faM ed negami atsE

Y si no, que venga el washimingo y me vuele el sombrero de un pape.

Talk Show Host






You want me? fucking well come and call me
I`ll be waiting...



Mañana a clases de nuevo. Este segundo semestre ha sido una mierda porque apenas he tenido clases y siento que me pasó un camión por encima. Primero, falté a algunas clases del comienzo del semestre. Luego, justo antes de las fiestas patrias hacemos una toma en la carrera y ahí, justo en ese momento, me fui a la mierda. De verdad no sé dónde estoy parada: esta semana tengo varias pruebas en las que no sé qué entra y no quiero estudiar para ellas. Si me preguntan cómo llegué a este estado no sabría qué decir. Pero dentro de todo estoy bien, sólo un poco cansada de la monotonía y del encierro.


Y eso.

sábado, 26 de septiembre de 2009

A. Rimbaud (repetido)

Sol y carne

¡Si volviera el tiempo, el tiempo que fue!
Porque el hombre ha terminado, el hombre
representó ya todos sus papeles.
En el gran día, fatigado de romper los ídolos,
resucitará, libre de todos sus dioses,
y, como es del cielo, escrutará los cielos.
El ideal, el pensamiento invencible, eterno,
todo el dios que vive bajo su arcilla carnal
se alzará, se alzará, arderá bajo su frente.
Y cuando le veas sondear el inmenso horizonte,
vencedor de los viejos yugos, libre de todo miedo,
te acercarás a darle la santa redención.
Espléndida, radiante, del seno de los mares,
tú surgirás, derramando sobre el Universo
con sonrisa infinita el amor infinito,
el mundo vibrará como una inmensa lira
bajo el estremecimiento de un beso inmenso...

El mundo tiene sed de amor: tú la apaciguarás,
¡oh esplendor de la carne! , ¡oh esplendor ideal
¡Oh renuevo de amor, triunfal aurora
en la que doblegando a sus pies los dioses y los héroes,
la blanca Calpigia y el pequeño Eros cubiertos con
nieve de las rosas
las mujeres y las flores su bellos pies cerrados!

Versión de L.S.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Rescatado del olvido

Suena de fondo la balada rockera Love Hurts, y pienso que es verdad, que el amor duele, la amistad duele, la ceguera y sordera funcional duelen al igual que el analfabetismo funcional. Quien tenga oídos para oír, que oiga. Quien tiene mente para entender lo que oye, que entienda. Esa es la ley, aprender a entender lo que se oye para comprender y establecer lazos profundos de respeto y amistad. No es hablar fuerte para escuchar mi voz alzarse sobre las demás y de este modo sentir que mi verdad puedo imponerla por sobre las otras. Mi verdad, mi pensamiento, es una gota de agua en el océano. Cada palabra o cada grito que pronuncio se irá tan rápido como una rayo de luz; sin embargo, al hacer del respeto y la comprensión mi medio para hacerme entender ante los oídos ajenos, establezco una relación pura y estrecha entre mi verdad y la verdad de mi interlocutor. No es tan difícil, es sólo abrir un poco la mente y el corazón y decir: "sí, puede que sus palabras hieran las ideas que durante años he construido en mi interior, pero quizás si las analizo bien resulta que estas están llenas de huecos e incoherencias, y resulta que lo que he creído y afirmado como verdad no es más que un edificio construido con naipes". Si mi sordera funcional me niega la posibilidad de aprender de experiencias ajenas mi destino es la soledad de saber que puedo aplastar con mi discurso las voces ajenas, pero la voz de mi propia insatisfacción seguirá dando botes en cada rincón de mi mente. Nadie ve, nadie oye, nadie lee nada, porque es más fácil encerrarse en conceptos predefinidos por los medios y por la TV que dar el gran paso de aceptar que tengo inteligencia y que con ella se puede crear un mundo mucho mejor.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Discurso de V en Televisión

"¡Buenas tardes, Londres!...

Permitid que, primero, me disculpe por la interrupción...
Yo, como muchos de ustedes, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonía. A mí, me gusta tanto como a vosotros. Pero con el espíritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado (normalmente asociados con la muerte de alguien, o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla, y que se celebran con una fiesta nacional) he pensado que podrí­amos celebrar este 5 de noviembre (un día que, lamentablemente, ya nadie recuerda) tomándonos 5 minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco...

Hay, claro está, personas que no quieren que hablemos. Sospecho que, en este momento, estarán dando órdenes por teléfono y que hombres armados ya vienen en camino.
¿Por qué? Porque mientras puedan utilizarán la fuerza. ¿Para qué el diálogo? Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder. Las palabras hacen posible que algo tome significado y, si se escuchan, enuncian la verdad y la verdad es que en este país algo va muy mal, ¿no? Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión.

Antes tenías libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais. Ahora, tenemos censores y sistemas de vigilancia que nos coartan para que nos conformemos y nos convirtamos en sumisos. ¿Cómo esto ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas, pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, sólo tienen que mirarse al espejo.

Sé por qué lo hicisteis: porque teníais miedo ¿Y quién no? Guerras, terror, enfermedades... había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El temor pudo con vosotros y, presas del pánico, acudisteis al actual líder, Adam Sandler...Os prometió orden, os prometió paz y todo cuanto os pidió a cambio fue vuestra silenciosa y obediente sumisión.

Anoche intenté poner fin a ese silencio, anoche destruí el Old Bailey para recordar a este país lo que ha olvidado. Hace más de cuatrocientos años un gran ciudadano deseó que el cinco de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. Su esperanza era hacer recordar al mundo que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras... son metas alcanzables.

Así que si no abren los ojos, si siguen ajenos a los crímenes de este gobierno, entonces os sugiero que permitáis que el cinco de noviembre pase sin pena ni gloria; pero si veis lo que yo veo, si sienten lo que yo siento y si persiguen lo que yo persigo, entonces, os pido que os unáis a mí, dentro de un año, ante las puertas del parlamento y juntos, les haremos vivir un cinco de noviembre que jamás, ¡jamás nadie olvidará!"

domingo, 13 de septiembre de 2009

Poema Nº 2

No sé si de verdad me miras o me miras así porque no ves.
Estamos donde queremos, somos lo que podemos.
Es la injusticia de la carne la que nos amarra a las eternas preguntas
sin siquiera pensar que las respuestas no existen.
No es esta la hora de las preguntas.
No hay respuestas posibles para ellas
si las haces desde la atadura de la sangre;
el cuerpo es una prisión de ceguera con muchos
más barrotes que espacios vacíos en el universo.
Todo lo que sufrimos,
todo lo que amamos
no son sino destellos de una verdad
que nos espera complaciente del otro lado
una verdad que se sabe inalcanzable
y se burla de nosotros con sus cuchillos
afilados
que se clavan en el pecho
del hombre que abrió los ojos
al momento de nacer de verdad,
desde el alma.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Algo

Me preguntas qué es o cuál es el camino. Yo digo que no hay camino. Caminar, caminar.
Como dijo Lennon, la vida es lo que pasa mientras planificas cosas. Por eso, lo mejor es caminar con los ojos bien abiertos, y los oídos. Todas las voces se van a cerrar sobre ti diciéndote "este es el camino", "tal es el camino". Pero la verdad de mi camino es que no hay tal. Quizá aparezca algún buen hablador que te convenza de seguir tal idea, religión, dogma, etc. Y es una pena cuando personas realmente valiosas se pierden en el seguimiento de vías ajenas que para ellos están totalmente cerradas; porque cómo, siendo nosotros seres individuales e innimitables, podemos llegar a pensar que las experiencias, vivencias, emociones, sensaciones y pensamientos de otra persona podremos replicarlas en nuestro actuar para adquirir de ellas la misma enseñanza que para tal individuo resultaron efectivas. Es ingenuo y, hasta cierto punto, estúpido.* Para tal caso, el mejor camino es el tuyo, el mío...el de cada uno, localizable sólo a través del acto de caminar: caminante, no hay camino, se hace camino al andar. **


*No uso el término estúpido como sinónimo de tarado, sino más bien de embobado. Un estado más parecido a la hipnosis producida por alguna emoción intensa generada a través de la prodigiosa verborrea de algún estúpido que dice ser poseedor de la verdad absoluta, en cuyo caso sí uso el término estúpido como tal.

**Caminante, Antonio Machado.

Poema

Soy como un peregrino que se resguardó de la lluvia fría
bajo el ala de un árbol
cuando acudo a ti y me refugio
en tus brazos
y la tormenta de afuera no nos alcanza.

El mundo podría tornarse oscuro o luminoso
gris o colorido
a quién le importa...
mientras tú sepas y yo sepa.

Y qué importan las voces que se alzan,
graves sinfonías de rencor,
cuando digo que el perfume más perfecto
es tu aliento
y que el agua más pura son tus lágrimas
cuando te emociona una palabra mía,
cuando me desvanezco en tu mirada.

La madre naturaleza nos habla a través del viento
y tú lo sabes
tú lo viste conmigo
lo sentimos bajo el crepúsculo
en la quebrada donde nuestros
labios hicieron un pacto de unión,
con el sol hundiéndose en el mar
donde tu mirada penetró mi espíritu,
para nunca olvidarla.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¡Filosofía USACH en toma!

¡Vamos que podemos!
(Me carga el tan repetido "vamos que se puede")


El hermano mayor le impedía moverse porque le agarraba de los brazos. Y él sólo podía patalear, gritar, llorar, pero no conseguía librarse de la fuerte atadura de esas manos frías. Sorpresivamente el hermano menor giró su torso en un movimiento brusco y logró safarse de la atadura firme de su opresor. Al tocar el suelo corrió en plena libertad y huyó lejos de las cadenas que antes lo amarraban. Nadie supo de él en años.

Con el paso del tiempo, el niño frágil y pequeño de antes se convirtió en un hombre fuerte que, con la pérdida del miedo, transmitía una seguridad infatigable a todos los que lo rodeaban.

Un día de quemante sol y viento tibio apareció por las fronteras del pueblo un hombre joven y poderoso encabezando un grupo de personas parecidas a él. Todos lucían ropas sencillas, sandalias y el pelo -algunos lo lucían largo, otros corto- volaba al compás del viento cálido. Caminaban al ritmo del aliento de la tierra: pausadamente; ninguno mostraba algún gesto de violencia, recelo o resentimiento. Su poder residía en su mirada: eran miradas que nadie había visto jamás: en ellas se veía reflejada toda la profundidad del espíritu libre y, por sobre todo, una serenidad posible sólo en el que sabe que actúa desde la verdad, la única posible, la propia verdad.

El grupo avanzó a paso firme durante un tiempo hasta que de pronto se detuvo frente a una vieja casa que lucía abandonada. El hermano menor cruzó el jardín lleno de plantas resecas y piedras toscas y tocó la puerta unas cuantas veces. De adentro no hubo respuesta durante unos minutos hasta que de pronto, tras un doloroso crujido, la puerta se abrió. Un hombre viejo de gesto cansado salió al encuentro del joven.

-¡Hermano!- dijo el hombre viejo.

Tras un silencio agónico, el joven alzó su brazo fuerte al encuentro del antiguo opresor. Este, asustado, retrocedió. Sin embargo, en la mano del joven había un pequeño frasco del que cayeron gotas de un perfume exquisito en la cabeza del viejo.

-Hermano, lo que tú me hiciste nunca volverá a repetirse aquí, ni en ninguna parte donde alcancen a llegar las gotas de este perfume que no fue hecho por mí, ni los que me acompañan. Fue hecho por la naturaleza misma, exhaló de la tierra, de las flores y de todo lo bello que podemos observar a nuestro alrededor. No hay un hombre que viva en medio de la violencia capaz de comprender los alcances de la libertad. En ella está toda la belleza. Eso es este perfume.



(Ya, qué paja seguir)

sábado, 15 de agosto de 2009

Hamlet (Escena primera del Tercer Acto )

HAMLET.- Ser o no ser, ésa es la pregunta. ¿Cuál es más digna acción del ánimo, sufrir los tiros penetrantes de la fortuna injusta, u oponer los brazos a este torrente de calamidades, y darlas fin con atrevida resistencia? Morir es dormir. ¿No más? ¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza?... Este es un término que deberíamos solicitar con ansia. Morir es dormir... y tal vez soñar. Sí, y ved aquí el grande obstáculo, porque el considerar que sueños podrán ocurrir en el silencio del sepulcro, cuando hayamos abandonado este despojo mortal, es razón harto poderosa para detenernos. Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga. ¿Quién, si esto no fuese, aguantaría la lentitud de los tribunales, la insolencia de los empleados, las tropelías que recibe pacífico el mérito de los hombres más indignos, las angustias de un mal pagado amor, las injurias y quebrantos de la edad, la violencia de los tiranos, el desprecio de los soberbios? Cuando el que esto sufre, pudiera procurar su quietud con sólo un puñal. ¿Quién podría tolerar tanta opresión, sudando, gimiendo bajo el peso de una vida molesta si no fuese que el temor de que existe alguna cosa más allá de la Muerte (aquel país desconocido de cuyos límites ningún caminante torna) nos embaraza en dudas y nos hace sufrir los males que nos cercan; antes que ir a buscar otros de que no tenemos seguro conocimiento? Esta previsión nos hace a todos cobardes, así la natural tintura del valor se debilita con los barnices pálidos de la prudencia, las empresas de mayor importancia por esta sola consideración mudan camino, no se ejecutan y se reducen a designios vanos. Pero... ¡la hermosa Ofelia! Graciosa niña, espero que mis defectos no serán olvidados en tus oraciones.

Palabras

La sangre huele a cambios cuando
está saliendo por la herida: Quizá la muerte
o la debilidad. Es oscura nuestra naturaleza
y no podemos huir de ella.
Es triste nuestra existencia.
Caminamos siempre sobre un empedrado cruel.
A veces sentimos la felicidad
como una suave brisa, un frescor pasajero.
Eso parece.
La sangre, al igual que el aliento, se nos escapa
dejándonos secos por dentro. Vacíos.
Siempre la razón, amigo, nos tortura.
Dejarla callar es el camino.
Ella tuvo sus siglos de oportunidad
y los desperdició.
Por eso,
¡qué antipático aquél que habla de cordura!
sabríamos hablar mejor desde el corazón.

Viviendo





Barramos la mugre, dejémosla bajo la alfombra.
Nada cambiaría lo que podamos decir sobre esto
o lo otro
porque las cosas están determinadas desde antes
de lo que podamos recordar.
Al cerrar los ojos ya estaban cerrados,
la ceguera no es sólo física
está también en la inactividad
en el no responder
en el no salirse del camino.
Voy caminando un camino cerrado
y me asusta a veces
lo que encuentre al final
pero así es la vida de todos, creo...

Pero así es porque decidí
no vender mi libertad a la sordera
aparente
del que se miente y miente a los demás.

Y estoy aburrida, pero feliz,
un poco vacía
pero así es.

Tú

¿Quién eres?

Desorden-Sordera

Waa! ser escritor o escribidor es más sencillo de lo que se cree. Tomas el lápiz o su símil, el teclado. Comienzas escribiendo cosas que consideras importantes, pensamientos, emociones. Sin darte cuenta comienzas a describirte a ti mismo en palabras. Con el paso del tiempo adquieres más confianza y empiezas a hablar cosas que crees que a los demás le importan. Abres un poco tus canales auditivos a las ideas ajenas y desarrollas opiniones, visiones particulares del mundo. Finalmente, llega el momento de tu realización: tu confianza anterior se tranforma en un ego sublime, escribes pseudo verdades que a nadie le importan y tu lenguaje simpático e inteligente de antes se tranformó en un pesado cuchillo que traspasa todo lo que toca. Ya no eres agradable. Te crees Dios y a nadie le importas ya. Pero estás tan sordo que no escuchas nada y poco a poco tu realidad se desploma ante tu mirada llenando tu espacio de desorden.

domingo, 9 de agosto de 2009

Las Alas del Deseo

El Ángel

Cuando el niño era niño
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente
y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y por qué no tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allí?
¿Cundo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal y gente que realmente son malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que soy,
no fuera antes de devenir,
y que un día yo, el que yo soy,
no seré más ese que soy?

El hombre:
Cuando el niño era niño
las manzanas y el pan le bastaban de alimento,
y todavía es así.
Cuando el niño era niño
las bayas le caían en la mano como sólo caen las bayas,
y ahora todavía;
las nueces frescas le ponían áspera la lengua,
y ahora todavía;
encima de cada montaña tenía el anhelo de una montaña más
alta y en cada ciudad el anhelo de una ciudad aún más
grande, y siempre es así todavía.
En la copa del árbol tiraba de las cerezas
con igual deleite como hoy todavía;
se asustaba de los extraños
como todavía se asusta;
esperaba las primeras nieves,
y todavía las espera.
Cuando el niño era niño
lanzó un palo como una lanza contra el árbol
y hoy vibra ahí todavía.

El Narrador:
Cuéntanos, musa, del narrador, del infante,
del anciano apartado de los lindes del mundo, y haz que en
él se reconozca cada hombre. Con el tiempo, los que me
escuchaban se han convertido en mis lectores, ya no se
sientan en círculo sino solos, y cada uno no sabe nada del
otro. Soy un viejo, con la voz quebrada, pero el relato
sigue elevándose desde las profundidades y la boca
entreabierta lo repite, tan poderoso como apacible; una
liturgia para la que nadie necesita estar iniciado en el
sentido de las palabras y de las frases.
El mundo parece ahogarse en el crepúsculo,
pero yo narro, como al principio, en mi cantinela que me
sostiene; a salvo, por el relato, de las revueltas del
presente y protegido para el futuro. Se acabó el remontarse
muy atrás de antaño, el ir y venir a través de los siglos...
Yo sólo puedo pensar de un día para otro. Mis héroes ya no
son los guerreros y los reyes, sino.... las cosas de la paz,
todas iguales entre sí, las cebollas que se secan, tan
valiosas como el tronco de árbol que atraviesa el pantano.
Pero nadie ha logrado aún cantar una epopeya de la paz. ¿Qué
le ocurre a la paz, que no puede seguir fascinando por mucho
tiempo, que no se deja narrar apenas por nadie? ¿Debo
renunciar ahora? Si renuncio, entonces.... la humanidad
pierde su narrador. Y si alguna vez la humanidad pierde su
narrador, al mismo tiempo habrá perdido su infancia. No
logro encontrar Postdamer_Platz. ¿Aquí? No puede ser! En
Postdamer_Platz estaba el.... Café Josti. Ahí, por las
tardes, conversaba, tomaba un café, y observaba al público,
después de fumar mi puro, de Loese y Wolf, un renombrado
comercio de tabaco. Aquí, justo enfrente. Esto no puede ser
Postdamer_Platz! Y no hay nadie a quien preguntar. Era una
plaza llena de vida! Tranvías, ómnibus de caballos y dos
automóviles: el mío y el del chocolatero. Los alemanes de
Wertheim también estaban ahí. Y después, de pronto....
colgaban banderas, ahí.... Toda la plaza estaba repleta. Y
la gente ya no era amable, y la policía tampoco. Pero no voy
a parar hasta que no haya encontrado Postdamer_Platz. ¿Dónde
están mis hombres? ¿Dónde estáis vosotros mis niños? ¿Dónde
están los míos, los simples, los primigenios? Nómbrame,
musa, al pobre bardo inmortal, quien, abandonado por sus
mortales oyentes, ha perdido su voz. Él, que de ángel del
relato se convirtió en el ignorado ó burlado organillero,
fuera, en el umbral de la tierra de nadie.
Sólo las vías romanas conducen aún a lo
lejos, sólo las huellas más antiguas aún conducen más lejos.
¿Dónde está el puerto de montaña? También la planicie,
también Berlín, tiene sus recónditos puertos y ahí es donde
empieza mi tierra, la tierra de la narración. ¿Por qué no
todos ven, de niños, los puertos, los portones y los
intersticios, abajo en la tierra y arriba en el cielo? Si
cada uno los viera, habría una historia sin sacudidas
morales y sin guerra.

Marión:
Se acabó.... Ni una temporada! Vuelve a faltarme
tiempo para acabar algo. Lo del circo.... Recuerdos para
dentro de diez años. Esta es mi última noche con mi querido
número.... y además hay luna llena, y la trapecista se rompe
la crisma.... Cállate! Nunca me la imaginé así.... La
despedida del circo. La última noche no viene nadie, tocas
como soquetes, y yo vuelo sobre la carpa como un pollo en el
el puchero. Luego otra vez de camarera. Merde! A menudo
hablo de mí sólo por apuro. En momentos como éste, momentos
como ahora mismo.... El tiempo lo curará.... ¿Y si el tiempo
fuera la enfermedad? Como si hubiera que encorvarse para
seguir viviendo. Vivir.... Una mirada basta. El circo.... Lo
voy a echar de menos. Es extraño, no siento nada. Es el fin
y no siento nada.-Ha pasado un ángel!-; -Vaya ángel más
alicaído! Como si el dolor no tuviera pasado.... Toda
esa gente que he conocido, que quedan y quedaran en mi
cabeza. Todo termina siempre cuando acaba de empezar. Era
demasiado bonito. Por fin fuera, en la ciudad. Hallar quién
soy, en quién me he convertido. Suelo ser demasiado
conciente para estar triste. Esperé una eternidad que
alguien me dijera algo cariñoso. Luego me fui al
extranjero.... Alguien que me dijera: "Hoy te quiero
tanto", sería tan bonito! Miro ante mí y el mundo se alza
ante mis ojos, me llega al corazón. De niña.... sentía
deseos de vivir en una isla. Una mujer sola, plenamente
sola. Eso es. Vaciada, incompatible.... El vacío.... el
miedo.... La mirada de un animalito perdido en el bosque.
"¿Quién eres tú?" Ya no lo sé. Pero algo sé: No seré
trapecista. Decisiones imprevistas en las que uno cree....
No llorar! No quiero llorar, para nada! Ocurre, así son las
cosas.... No siempre sale como uno quiere. El vacío, el
vacío. Ya no pensar en nada. Estar aquí. Aquí soy
extranjera, pero todo me resulta familiar. En todo caso, no
puedo perderme, siempre se llega al muro. Esperaré la foto
en el fotomatón: saldrá una con otro rostro, y así podría
empezar una historia. Los rostros, tengo ganas de ver
rostros. Quizás encuentre un trabajo de camarera. Tengo
miedo de esta noche. Qué tontería. La angustia me pone
enferma, porque una parte de mí se preocupa y la otra no se
lo cree. ¿Cómo debo vivir? Sé tan pocas cosas.... Tal vez
sea demasiado curiosa. A menudo pienso de forma equivocada..
... porque pienso como si hablara a otro. Dentro de los
ojos cerrados, cerrar aún más los ojos.... Entonces, incluso
las piedras cobran vida. Será por los colores. Los colores!
Los neones en el cielo del atardecer. Los tranvías rojos y
amarillos. Sólo tengo que estar lista y todos los hombres
del mundo me mirarán. Nostalgia. Nostalgia de una ola de
amor que creciese en mí. Eso es lo que me hace resultar
torpe: la ausencia de placer. Deseo de amar.... Deseo de
amar!

Nunca lo lograré esta noche. Nada de trapecios con
luna llena. No es la última vez, la última de todas. Creo
que debo parar este sueño. Se acabó el circo. Se acabó.
Vuelve a anochecer en mi cabeza. El miedo. El miedo a la
muerte. La muerte, por qué no. Lo esencial, a veces: no ser
más que hermoso. Mirarse en el espejo.... es mirarse pensar.
¿Qué piensas pues? Pienso que sí tengo derecho a tener miedo
pero ya no a hablar de ello. Aún no te has vuelto ciega, el
corazón sigue latiendo.... Y ahora lloras! Quisieras llorar
como una niña que esta muy triste. ¿Sabes por qué lloras?
¿Por quién? No por mí. Ya no lo sé. Quisiera saber. No sé
nada. Tengo un poco de miedo. Ya se fue. Pero volverá.
No importa.
Poder decir como ahora mismo: "Estoy alegre".
Tengo una historia. Y voy a seguir teniéndola.
Ahí vuelve mi sentimiento de bienestar. Como si
dentro de mi cuerpo se cerrara una mano suavemente.

Sueño
Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y por qué no tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allí?
¿Cundo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿La vida bajo el sol no es sólo un sueño?
No podría decir quién soy. No tengo la menor idea.
Soy alguien sin orígenes. Sin historia, sin país, y me gusta
así. Aquí estoy, libre. Puedo imaginármelo todo. Todo es
posible. Basta que alce la mirada y vuelvo a ser el mundo.
Ahora, en este sitio, un sentimiento de felicidad que podría
tener siempre.

¿Qué es un hombre rebelde?

'¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice que no. Pero si se niega, no renuncia: es además un hombre que dice que sí desde su primer movimiento. Un esclavo, que ha recibido órdenes durante toda su vida, juzga de pronto inaceptable una nueva orden. ¿Cuál es el contenido de ese “no”? Significa, por ejemplo, “las cosas han durado demasiado”, “hasta ahora, sí; en adelante, no” ,”vas demasiado lejos”, y también “hay un límite que no pasaréis”. En suma, ese “no” afírma la existencia de una frontera. Vuelve a encontrarse la misma idea de límite en ese sentimiento del rebelde de que el otro “exagera”, de que no extiende su derecho más allá de una frontera a partir de la cual otro derecho le hace frente y lo limita. Así, el movimiento de rebelión se apoya, al mismo tiempo, en el rechazo categórico de una intrusión juzgada intolerable y en la certidumbre confusa de un buen derecho; más exactamente, en la impresión del rebelde de que “tiene derecho a…”. La rebelión va acompañada de la sensación de tener uno mismo, de alguna manera y en alguna parte, razón.'
(Albert Camus)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Lucha

Te quieren silenciar, te dicen qué hacer y cómo hacerlo, constantemente.
Yo no los oigo ni les obedezco.
Mi vida es mía y prefiero morir antes que entregarle mi libertad a alguien.
Vamos caminando ciegos y cojos porque hay una gran hermandad que pretende coartar nuestras libertades. ¿Quiénes son?, ¿Por qué lo hacen?, no lo sé. Sólo sé que están ahí y nos observan, y nos manejan con sus hilos invisibles a través de los medios de comunicación, de una educación mediocre y de la pobreza. Porque la pobreza limita tu existencia a la producción para sobrevivir, alimentarte y reproducirte. Te limitan llenándote de deudas gracias a las que no puedes dejar todo atrás y vivir la vida. Nadie tiene derecho en nuestros días a dejar la monotonía vital asquerosa: estamos atados a un pedazo de tierra, estrecho por lo demás, que es delimitado antes de que nazcas y antes de que tus padres nazcan. Y mientras tú estudias en un colegio técnico donde te enseñan a trabajar, en otro lugar de la ciudad, que para ti está casi prohibido conocer, estudian tus futuros jefes, cuyos padres, angustiados, se esmeran en perpetuar el sistema de mierda que te hunde poco a poco. Somos pocos los que conseguimos liberarnos. Somos pocos los que conseguimos abrir los ojos y negarnos firmemente a aceptar las cosas como están. Entonces que no me vengan con idioteces intelectuales, que no me vengan con que a través de la discusión solucionaremos el problema. La maldad que nos rodea, la ambición política desmesurada, el egoísmo y la necedad social son tumores que deben extirparse a través de una gran operación y una posterior quimioterapia. Así que déjate de mirar en las noticias cómo la gente se manifiesta y ponte a gastar los zapatos y los pulmones si de verdad quieres cambiar algo.

jueves, 23 de abril de 2009

Sobre la educación en Chile

Se suman más y más críticas hacia la calidad de los docentes en Chile, algunas bien fundadas y otras basadas más en la lógica periodística de crear una noticia a toda costa que en la de indagar para encontrar respuestas. Todos se sienten con el derecho de opinar sobre educación. Todos creen que es un trabajo que cualquiera puede hacer.
Me da rabia que digan que a pedagogía entran los puntajes más bajos en la PSU, mientras hay universidades privadas e institutos en los que ni siquiera se exigen trescientos puntos para entrar a estudiar Pedagogía, ni ninguna otra carrera. Entonces en la tele aparecen todos los periodistas diciendo "¡cómo es posible!", "es una vergüenza para el país"... Para mí, lo que es una vergüenza de verdad es el sueldo miserable al que aspira un profesor, en comparación con otros profesionales. Lo que es una vergüenza son los colegios que se caen a pedazos mientras sus sostenedores viven en fastuosas mansiones y conducen los autos más caros. Es una vergüenza que la calidad de los colegios se mida de acuerdo al valor de sus cuotas. Es una vergüenza que el profesor, además de enseñar su respectiva materia, deba hacer de psicólogo, terapeuta, consejero, trabajador social y padre de cuarenta y cinco niños de un curso, de sólo un curso, porque por el bajo sueldo al que debe restringirse se ve en la obligación de hacer clases en dos o más colegios, lo que multiplicaría el número de niños al triple o más.
Para mí, la verdadera solución al problema educacional es que cada uno de los miembros de la comunidad educativa asuma sus responsabilidades y trabaje en búsqueda del bien común. El día en que cada individuo se de cuenta del lugar que ocupa en la sociedad y cómo su lugar es importante quizá podamos aspirara a vivir en un país más justo y con una educación que crezca en función de los individuos y no del sistema.

lunes, 2 de marzo de 2009

T & Y

Voy a cerrar las ventanas y las puertas. Cuando estés conmigo por fin, no te vas a escapar por ningún rincón. Cuando por fin nuestras cartas astrales indiquen que es el momento te voy a encerrar con llaves entre los muros de mi casa, nuestra casa. Vamos a ver los amaneceres y los atardeceres mientras nos abrazamos bajo el frío y el viento más furioso sin dudar ni volver a sentir que ese es el momento. Toda nuestra vida será El Momento. Todo el futuro es nuestro. Yo no dudo, tenlo por seguro, pero me duele contar las horas y los días, los meses y los años que nos separan, pero no dudo. Cuando ese día llegue, los crepúsculos serán los que nos protejan de la distancia, esa que nunca más volverá a interponerse, esa que nunca más oscurecerá mis días. Los amaneceres traerán cada día una nueva forma de felicidad para ti y para mí. Los atardeceres nos enseñarán una nueva forma de bajar la guardia y dormir sin más penas ni distancias. Porque desde el primer momento supimos, y aún sabemos.

sábado, 7 de febrero de 2009

Al abrir los ojos quedó todo al descubierto. Las semillas habían sido senbradas. La astilla hundida en la herida. El húmedo hueco había sido llenado de pronto con más sombras y más soledad, y el hombre, pasmado, miraba dentro de la oscuridad buscando una salida. Caminaba a tientas y con sus manos intentaba aferrarse a algo sólido, pero nada le ayudaba: la oscuridad le hacía tropezar con los muros de piedra helada y la humedad le hacía perder el equilibrio. Estaba atrapado, herido y poco a poco la vida le iba abandonando. Simplemente se sentó y esperó conscientemente la muerte. De pronto una sacudida en el lugar le sacó de su concentración: una luz intensa se hizo y por el medio de ella una figura enorme se acercaba rauda a su encuentro. Para algunos esta podría ser una milagrosa aparición, sin embargo, el hombre atrapado vio en ella un regreso macabro a las largas jornadas de trabajo, una entrega pasiva a la rutina diaria y, sobre todo, a la soledad que le esperaba en el mundo exterior. Volvió a cerrar los ojos y se durmió.

lunes, 12 de enero de 2009

Oh, me preguntaron por qué me cargan los actos altruistas tan de moda por estos días.
Eso es como preguntarme por qué me cargan las crisis económicas: porque es obvio, nada más. Va el señor a la televisión y dona cien millones de pesos a una fundación "equis". El público aplaude de pie emocionado, sueltan unas cuantas lágrimas(no dudo de su honestidad) y se van a su casa tranquilos porque hicieron la buena obra del día. El señor filántropo se siente en paz consigo mismo y su imagen pública es automáticamente saneada. Al día siguiente llega a su trabajo con una sonrisa en la cara, feliz, radiante. Parado en la puerta de su oficina, un empleado que él nunca había visto lo espera. Lo hace entrar a su despacho con un gesto brusco y con expresión de enfado en la cara. El obrero se sienta y comienza a hablar: quiere pedirle un aumento de veinte mil pesos. El jefe, poniendo expresión irónica, le dice: Si te despido hay una fila de cuatrocientos hombres esperando por tu puesto, si te gusta te quedas y si no te vas. Él, el filántropo que donó cien millones en la televisión a una fundación cualquiera, no quiere dar veinte mil pesos más a un hombre que trabaja en la empresa que hace de él un hombre millonario. ¡Vaya solidaridad la nuestra!

Las palabras maduras que no quiero escuchar

Un amor imposible e insospechado
absolutamente reprochable e inmaduro
de adolescentes
de irresponsables
de pendejos malcriados.
Un amor fatal
que inflama
que quema la razón
y roza la tontería.
Un amor misterioso
vulnerable
irracional (¡ya lo sabemos!)
un amor de esos pocos...

Tómalo o déjalo.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Llegaste con tus ojos llenos de vida y me miraste, aún dudabas, aún temías. Me cargan estas huevadas, pero lo siento, no puedo hacer otra cosa. Bueno, prosigo. Me abrazaste tan fuerte, pero tan fuerte que sentí que me traspasabas y fue extraño e incómodo. Pero te extrañaba tanto...tenía tantas cosas que decir y hacer: al final no hice ni dije mucho: tu compañía me bastaba. De a poco te soltaste y empezaste a hablar y a mirarme con tus ojos:¡Ay! esos ojos sólo podían ser tuyos y de verdad nunca antes me miraron así otras personas, de esa manera tan transparente, tan familiar, tan tuya y mía-como si nos hubiesen unido desde tiempos muy lejanos, quizá en otras vidas- (prometo no volver a buscar otras miradas, ni otras manos, ni otros labios). Y las horas volaron y las palabras flotaron suavemente entre tú y yo...y para mí, que siempre me cuestiono todo y que de todo dudo, fue tan evidente, estaba tan claro que eres tú. Y tu perfume lo conocía desde antes de percibirlo con mis sentidos, y tu voz me era tan cercana, y tus palabras eco de las mías...

Cuando nos despedimos, al mirarte por última vez en ese día, te vi en tu asiento y te sentí tan dentro mío que cuando me di vuelta y comencé a caminar las lágrimas corrieron por mis mejillas a raudales y me tuve que controlar porque las personas me miraban asombradas, y caminé más rápido, alejándome de ti un poco más a cada paso, y los recuerdos aparecieron otra vez. ¡Ay! qué manera de sentir, qué manera más rara la mía de amarte -tenerte tan adentro, tan inmensamente infantil al sentirme inocente y nueva contigo-. Es en este momento cuando me doy cuenta de que todo adquiere un nuevo sentido y todo se hace infinitamente más bello si eres tú quien me acompaña. Nada más.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Poema

Las señales del tiempo avanzan
y él sigue sumergido en su pequeño rincón
mientras el sol brilla en lo más alto
y las copas de los árboles se mueven
entregadas humildemente al viento.
Sin más se dio a un destino
escogido por otros, todo parece un juego
que él perdió...
el mundo avanza y su alma no.
¿dónde quedaron sus sueños de antaño?
¿dónde sus esperanzas de juventud?
Él se sueña recorriendo caminos lejanos
y las más lejanas fronteras,
mas su miedo lo ata firmemente
al suelo más próximo y le impide volar.
Podría cruzar las fronteras de su propia libertad
y correr por los prados del mundo,
pero la juventud perdida,
eso no lo recobrará jamás.