“El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. ¿Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro."
Milan Kundera / La insoportable levedad del ser
"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo." Oscar Wilde
sábado, 15 de mayo de 2010
La fiesta de mi vida
Así va la cosa:
La fiesta se realizará en un edificio abandonado. Retumba al son del bajo y la batería de una banda en vivo. En cada rincón del edificio habrá personas sin prejuicios, libres y buena onda, pero bien, bien tóxicas. Nada de sanitos con cara de asco, aquí se viene a la vida y a morir, porque nos queda poco tiempo antes del 2012 y hay que aprovechar. Nada de reguetón, nada de flaites: aquí se escuchará Drum and Bass y Rock, haaaarto Rock. Habrá piezas temáticas y una especialmente diseñada para experimentar con LSD y marijuana. Otras para los borrachines (como yo), otras para tener sexo, otras para el romance, otras para perder la virginidad (¡de esta fiesta nadie sale virgen!), otras con música suave, etc. A las 3.30 se bajará la música y empezará el repertorio psicodélico con The Doors, Pink Floyd, Janis Joplin, etc. Como nuestra fiesta será tan extensa (tres días) es imposible que no encajes con nadie...para ello contará con tantos espacios y ambientes: Todo hecho y diseñado a tu gusto.
La música irá desde el metal al rock psicodélico, con bandas en vivo y música grabada, Dj`s y cantantes con guitarra de palo en mano, los pastos del exterior estarán llenos de fogatas y cantantes populares. Todo, todo lo que te puedas imaginar será posible, para eso habrá suficientes drogas, alcohol, amor y armonía. Entre todos haremos que todo sea posible.
¿Te unes?
!Francisco Salas hizo posible este post gracias a su sueño neurótico de una fiesta alucinante, tóxica y sórdida al que uní mi sueño de una fiesta similar que organizaré antes de morir!
=)
@_@
La fiesta se realizará en un edificio abandonado. Retumba al son del bajo y la batería de una banda en vivo. En cada rincón del edificio habrá personas sin prejuicios, libres y buena onda, pero bien, bien tóxicas. Nada de sanitos con cara de asco, aquí se viene a la vida y a morir, porque nos queda poco tiempo antes del 2012 y hay que aprovechar. Nada de reguetón, nada de flaites: aquí se escuchará Drum and Bass y Rock, haaaarto Rock. Habrá piezas temáticas y una especialmente diseñada para experimentar con LSD y marijuana. Otras para los borrachines (como yo), otras para tener sexo, otras para el romance, otras para perder la virginidad (¡de esta fiesta nadie sale virgen!), otras con música suave, etc. A las 3.30 se bajará la música y empezará el repertorio psicodélico con The Doors, Pink Floyd, Janis Joplin, etc. Como nuestra fiesta será tan extensa (tres días) es imposible que no encajes con nadie...para ello contará con tantos espacios y ambientes: Todo hecho y diseñado a tu gusto.
La música irá desde el metal al rock psicodélico, con bandas en vivo y música grabada, Dj`s y cantantes con guitarra de palo en mano, los pastos del exterior estarán llenos de fogatas y cantantes populares. Todo, todo lo que te puedas imaginar será posible, para eso habrá suficientes drogas, alcohol, amor y armonía. Entre todos haremos que todo sea posible.
¿Te unes?
!Francisco Salas hizo posible este post gracias a su sueño neurótico de una fiesta alucinante, tóxica y sórdida al que uní mi sueño de una fiesta similar que organizaré antes de morir!
=)
@_@
sábado, 8 de mayo de 2010
Poema III
Mientras he visto la luz alejarse
la furia se ha hecho más insoportable.
Me quema ¡Oh, cómo quema!
Este querer tan profundo y tan genuino
que arrastra a nada sino a la ruina.
Y veo la luz desde lejos, cada día
un poco más lejos...
tanto que cada segundo la veo menos.
Y mi sangre ya no es sangre,
sino fuego que quema mis entrañas
mientras bajo los ojos
para que no quemen lo que miran
porque es un veneno que se traspasa
de mirada en mirada
de palabra en palabra
¿Entiendes?
Ya no hay más salida que aceptar la distancia
y desligarse de todo lo que alguna vez fue unión.
Silencio donde hubo palabras
Vacío donde hubo miradas
Aire donde hubo piel, abrazos y lágrimas.
Y ahora ya no hay luz.
la furia se ha hecho más insoportable.
Me quema ¡Oh, cómo quema!
Este querer tan profundo y tan genuino
que arrastra a nada sino a la ruina.
Y veo la luz desde lejos, cada día
un poco más lejos...
tanto que cada segundo la veo menos.
Y mi sangre ya no es sangre,
sino fuego que quema mis entrañas
mientras bajo los ojos
para que no quemen lo que miran
porque es un veneno que se traspasa
de mirada en mirada
de palabra en palabra
¿Entiendes?
Ya no hay más salida que aceptar la distancia
y desligarse de todo lo que alguna vez fue unión.
Silencio donde hubo palabras
Vacío donde hubo miradas
Aire donde hubo piel, abrazos y lágrimas.
Y ahora ya no hay luz.
sábado, 1 de mayo de 2010
Feliz Día del Trabajador (lectura no recomendable)
Hoy quiero putear al mundo entero. Tengo rabia por muchas razones, pero por sobre todo porque vivo en un país facho y me da rabia que la gente tonta que hace veinte años y algo atrás vivía cagada de susto de hasta las ideas que pudieran pasar por su mente ahora elige a un pedazo de caca majestuosamente hediondo para que gobierne y que ese pedazo de mierda es un imbécil que mientras algunos morían defendiendo ideas se llenaba los bolsillos con la plata de la producción de LOS TRABAJADORES. Me da rabia la imbecilidad, por la cresta, y me da rabia saber que si no salía ese ladrón iba a salir otro menos cara de raja, pero igual de tonto, inútil y baboso. Por la cresta, me da rabia la Concertación que se dio vuelta la camiseta de la decencia POR PLATA durante veinte años dándole la oportunidad a los ladrones de siempre de hablar mal de ellos con toda razón. Por la cresta. ¿Es que el mundo no tiene vuelta? ¿Dónde están las personas decentes como yo o como mi familia que se saca la mierda por un pedazo de pan? ¡POR LA PUTA QUE LOS PARIÓ, EL MUNDO SE ME HACE CADA DÍA TAN INSOPORTABLE! Por eso me refugio en mi cabeza delirante y por eso pareciera que nunca piso la tierra, porque en realidad la ambición por poder y plata, o por prestigio y alabanzas ME DAN ASCO. A veces me dan ganas de vomitar encima de todo el mundo o que se muera todo, que todo empiece de cero para ver si es que de verdad es el ser humano el problema, es esta raza heredera de los conquistadores, es la sociedad o es mi cabeza que nunca se encuentra conforme con lo que ofrece esta realidad.
¡Putos!
¡Putos!
jueves, 29 de abril de 2010
Palabras II
Todo me da lo mismo excepto una cosa: que, por favor, nadie me corte las alas. Mientras pueda volar con la mente y las palabras el mundo puede derrumbarse a mi lado, pero siempre quedará la palabra justa que ayude a reconstruirlo.
martes, 27 de abril de 2010
Poema III
Sácame de la certeza, mi amado Ángel.
Sácame de la duda, amado terror.
Porque la tierra tiembla
justo donde se posan mis pies
cuando intento comprender algo de esto.
Y entonces el suelo se llena de agua
y al final del camino invisible
estás tú mirándome
con tus ojos de inocencia...
Y son rojos, todo es rojo en ti:
Tu boca y tu sangre que no saciarán
mi sed.
No, no. Todo es confuso ahora.
Todo se esconde detrás de tus ramas,
querido árbol de otoño. Todo se esconde
detrás de tu natural profundidad
y en mi densidad.
Yo no soy fácil,
deberías saberlo ahora.
Mis palabras no te acariaciarán siempre
en un murmullo o un suspiro de ternura,
también pueden ser afilados cuchillos
que quizá alguna vez ya no puedas soportar.
Y al final todo escurre como el agua bajo mis pies.
¿Me has visto llegar?
¿Me has visto hundirme en el suelo?
No me quiero acercar
porque después el alejarse duele más.
Sácame de la duda, amado terror.
Porque la tierra tiembla
justo donde se posan mis pies
cuando intento comprender algo de esto.
Y entonces el suelo se llena de agua
y al final del camino invisible
estás tú mirándome
con tus ojos de inocencia...
Y son rojos, todo es rojo en ti:
Tu boca y tu sangre que no saciarán
mi sed.
No, no. Todo es confuso ahora.
Todo se esconde detrás de tus ramas,
querido árbol de otoño. Todo se esconde
detrás de tu natural profundidad
y en mi densidad.
Yo no soy fácil,
deberías saberlo ahora.
Mis palabras no te acariaciarán siempre
en un murmullo o un suspiro de ternura,
también pueden ser afilados cuchillos
que quizá alguna vez ya no puedas soportar.
Y al final todo escurre como el agua bajo mis pies.
¿Me has visto llegar?
¿Me has visto hundirme en el suelo?
No me quiero acercar
porque después el alejarse duele más.
lunes, 26 de abril de 2010
viernes, 16 de abril de 2010
Agradecimientos
Quiero dar las gracias a todos los que han depositado sus comentarios en aquella pequeña ventanita. Yo también he procurado hechar vistazos a sus blogs en la medida de lo posible, la verdad es que los estudios me roban los días enteros, pero aún así recuerdo darles las gracias y espero que sigan leyendo mis publicaciones sean o no de su agrado. La crítica siempre es necesaria. La verdad es que escribo estas cosas sin mayores pretenciones, es para mí como una terapia personal de desahogo cuando una pena me aflige o me embarga una alegría extrema. Soy una mujer intensa. Y eso. ¡Gracias!
=)
PD: Disculpen por no especificar sus nombres.
=)
PD: Disculpen por no especificar sus nombres.
miércoles, 7 de abril de 2010
cuento delirante y enfermizo =D
Hoy hablaré sobre la nada.
-¡Qué es la nada? le pregunté al Choro Cornejo mientras la micro resonaba cual estampida de elefantes hambrientos.
-¡Nada poh! me dijo el muy cínico. Y yo sabiendo que él tenía la respuesta. Me mintió porque sabía muy bien que la verdad en boca de un pobre mortal como yo no tendría buen uso.
El choro, de joven, se subió a una montaña llevando sólo una vasija de metal y se metió en una cueva escondida entre el follaje de un bosque inhóspito. Allí, entre meditaciones al pie de la caña y ensoñaciones de flojo hediondo vivió durante siete años. Se dice que entre árboles centenarios y hadas más feas que pegarle a la mamá se le apareció el Diablo. El innombramble, según dicen los relatos hablados, le ofreció al muy roto un deseo a cambio de su alma -que, cabe mencionar, no es la gran cosa-. Como usted supondrá, el muy choro de la pobla pudo haber pedido ser millonario, famoso, admirado, tener miles de hermosas mujeres para él solo, belleza eterna cual Dorian Gray (que harto le hacía falta al pobre desgraciado)...pero no, el muy pillo prefirió preguntarle al malo: ¿qué es la verdad?
Lo que nuestro venido a desgracia héroe no consideró (¿o sí?) es que le estaba preguntando sobre la verdad al mismísimo amo de la mentira. Mmm...pensará usted, además de roto, gil. Pero no, señores y señoras, el pobre diablo (¿cuál de los dos?) sabía. Como dicta la sabiduría popular, más sabe el pobre por roto que por pobre. Pues bien, cuenta la leyenda que al recibir una vaga respuesta de parte del príncipe de la maldad el choro le prometió darle a cambio su alma al cabo de siete años.
Cuando Belcebú húbose marchado satisfecho de su fechoría y riéndose a carcajadas de la ingenuidad del pobre choro de pobla, el roto decidió ponerse a trabajar. Si lo que el malo le dijo era una sarta de mentiras debía aplicar psicología inversa y practicar todo lo contrario a sus consejos. Así fue como el vivaracho hombre comenzó una maratón sobrehumana de meditaciones varias, reflexiones y una variedad increíble de actos piadosos. Al cabo de seis años y medio, nuestro sucio y hediondo antihéroe se había convertido ni más ni menos que en la versión criolla y rasca de Sidharta Gautama, harto más raquítico y flaite que el honorable Buda, por supuesto.
Al llegar el Diablo nuevamente, se encontró con un choro sentado al pie de un árbol añoso, con los ojos cerrados en profunda meditación. Al despertarlo le dijo con voz rotunda:
-Vengo a ser pagado de una deuda que adquiriste conmigo hace siete años.
El roto, manteniendo los ojos cerrados, le dijo al Diablo:
-No guardo deuda alguna contigo, malacatoso. La verdad que me concediste la he usado y ahora no puedes hacer nada contra mí.
El Malo, perdiendo la paciencia alzaba la voz alegando contra la desfachatez del hombre. Sin embargo, ni la temible voz enardecida del malo lograba alterar la vigorosa paz del roto.
-¡Háblame! ¡Dame lo que te pido! gritó, por último, furioso mientras abalanzaba su cuerpo robusto sobre el endeble hombre.
En ese momento fue cuando Cornejo abrió los ojos lentamente dejando salir de ellos el más vivo resplandor que podría apreciar un hombre o un dios, llenando el espacio de paz y armonía. El Diablo, asustado, se tapaba los ojos con las manos mientras retrocedía lentamente. Sus ojos se quemaban con el fuego de la verdad y la iluminación. El roto, con tranquilidad, le dijo:
- Vete, ya nada te debo y nada puedo encontrar en ti que no me haya sido presentado ya por el universo.
El Diablo, con los ojos quemados y más enojado que perro sin hueso salió corriendo por el bosque a ocultarse tras las montañas. Al Choro Cornejo lo tuvo que dejar tranquilo. No podía contra él. La leyenda de la pobla cuenta que ese mismo día el roto decidió volver al mundo para contar su verdad. De eso han pasado diez años.
Ahora sigue viviendo en el pueblo y en la Plaza de Armas extiende sus pilchas por las noches para dormir. No sufre frío ni hambre. Todos lo han visto alguna vez. Ahora, mientras lo miro sentado a mi lado en la micro y le pregunto sobre la nada sin recibir su respuesta pienso:
Así habló el Choro Cornejo.
-¡Qué es la nada? le pregunté al Choro Cornejo mientras la micro resonaba cual estampida de elefantes hambrientos.
-¡Nada poh! me dijo el muy cínico. Y yo sabiendo que él tenía la respuesta. Me mintió porque sabía muy bien que la verdad en boca de un pobre mortal como yo no tendría buen uso.
El choro, de joven, se subió a una montaña llevando sólo una vasija de metal y se metió en una cueva escondida entre el follaje de un bosque inhóspito. Allí, entre meditaciones al pie de la caña y ensoñaciones de flojo hediondo vivió durante siete años. Se dice que entre árboles centenarios y hadas más feas que pegarle a la mamá se le apareció el Diablo. El innombramble, según dicen los relatos hablados, le ofreció al muy roto un deseo a cambio de su alma -que, cabe mencionar, no es la gran cosa-. Como usted supondrá, el muy choro de la pobla pudo haber pedido ser millonario, famoso, admirado, tener miles de hermosas mujeres para él solo, belleza eterna cual Dorian Gray (que harto le hacía falta al pobre desgraciado)...pero no, el muy pillo prefirió preguntarle al malo: ¿qué es la verdad?
Lo que nuestro venido a desgracia héroe no consideró (¿o sí?) es que le estaba preguntando sobre la verdad al mismísimo amo de la mentira. Mmm...pensará usted, además de roto, gil. Pero no, señores y señoras, el pobre diablo (¿cuál de los dos?) sabía. Como dicta la sabiduría popular, más sabe el pobre por roto que por pobre. Pues bien, cuenta la leyenda que al recibir una vaga respuesta de parte del príncipe de la maldad el choro le prometió darle a cambio su alma al cabo de siete años.
Cuando Belcebú húbose marchado satisfecho de su fechoría y riéndose a carcajadas de la ingenuidad del pobre choro de pobla, el roto decidió ponerse a trabajar. Si lo que el malo le dijo era una sarta de mentiras debía aplicar psicología inversa y practicar todo lo contrario a sus consejos. Así fue como el vivaracho hombre comenzó una maratón sobrehumana de meditaciones varias, reflexiones y una variedad increíble de actos piadosos. Al cabo de seis años y medio, nuestro sucio y hediondo antihéroe se había convertido ni más ni menos que en la versión criolla y rasca de Sidharta Gautama, harto más raquítico y flaite que el honorable Buda, por supuesto.
Al llegar el Diablo nuevamente, se encontró con un choro sentado al pie de un árbol añoso, con los ojos cerrados en profunda meditación. Al despertarlo le dijo con voz rotunda:
-Vengo a ser pagado de una deuda que adquiriste conmigo hace siete años.
El roto, manteniendo los ojos cerrados, le dijo al Diablo:
-No guardo deuda alguna contigo, malacatoso. La verdad que me concediste la he usado y ahora no puedes hacer nada contra mí.
El Malo, perdiendo la paciencia alzaba la voz alegando contra la desfachatez del hombre. Sin embargo, ni la temible voz enardecida del malo lograba alterar la vigorosa paz del roto.
-¡Háblame! ¡Dame lo que te pido! gritó, por último, furioso mientras abalanzaba su cuerpo robusto sobre el endeble hombre.
En ese momento fue cuando Cornejo abrió los ojos lentamente dejando salir de ellos el más vivo resplandor que podría apreciar un hombre o un dios, llenando el espacio de paz y armonía. El Diablo, asustado, se tapaba los ojos con las manos mientras retrocedía lentamente. Sus ojos se quemaban con el fuego de la verdad y la iluminación. El roto, con tranquilidad, le dijo:
- Vete, ya nada te debo y nada puedo encontrar en ti que no me haya sido presentado ya por el universo.
El Diablo, con los ojos quemados y más enojado que perro sin hueso salió corriendo por el bosque a ocultarse tras las montañas. Al Choro Cornejo lo tuvo que dejar tranquilo. No podía contra él. La leyenda de la pobla cuenta que ese mismo día el roto decidió volver al mundo para contar su verdad. De eso han pasado diez años.
Ahora sigue viviendo en el pueblo y en la Plaza de Armas extiende sus pilchas por las noches para dormir. No sufre frío ni hambre. Todos lo han visto alguna vez. Ahora, mientras lo miro sentado a mi lado en la micro y le pregunto sobre la nada sin recibir su respuesta pienso:
Así habló el Choro Cornejo.
Oda a la amistad de mentira
Sólo esperaba una despedida
no un corte tan drástico
no quería un final dramático
ni un show de llantos que dan risa.
No quería verte odiarme
con tu mirada tan fría
que antes me miraba con cariño
y hoy con ira me repudia.
Señales no leí
en tu semblante tan altivo
y ahora me atormenta
saber que estaba ciega
engañada y aturdida.
Si quieres que me vaya
sólo cierra la puerta
una vez que de un paso
de mí nunca más te enteras.
no un corte tan drástico
no quería un final dramático
ni un show de llantos que dan risa.
No quería verte odiarme
con tu mirada tan fría
que antes me miraba con cariño
y hoy con ira me repudia.
Señales no leí
en tu semblante tan altivo
y ahora me atormenta
saber que estaba ciega
engañada y aturdida.
Si quieres que me vaya
sólo cierra la puerta
una vez que de un paso
de mí nunca más te enteras.
jueves, 11 de marzo de 2010
No sé
La historia del ave y el perro se me ocurrió mientras recordaba mi viaje del año pasado a Pichilemu y lo escribí justo antes de marchar a mi primera experiencia de mochileo. Bueno, al recordar esa playa y unos pajaritos que corrían coordinadamente por la orilla del mar se me ocurrió esa narración. Ahora recuerdo esa playa y no puedo dejar de pensar que de las cosas que ahí veía en mis paseos diarios con mi pareja poco queda. El mar se llevó la posada de los caballos, la plaza que quedaba un poco más arriba, unas cabañas, las ferias artesanales y los locales comerciales que rodeaban la playa. Todo esto ocurrido mientras yo viajaba por el sur, justamente por las dos regiones más afectadas por el terremoto, la séptima y la octava. El gran temblor me encontró sentada alrededor de una gran fogata, en plena madrugada, con mis amigos y tres personas más, en medio de la Cordillera de los Andes en la octava región. La nieve del volcán se desmoronaba silenciosamente. El agua de la Laguna Laja se agitaba en violentas ondas después de haber sido un suave manto de aguas cristalinas. A lo lejos, hace un rato había terminado una tormenta eléctrica que junto a la luna iluminó por unos instantes nuestro cielo. Era una bellísima noche a la luz del satélite natural. Nos rodeaba el más hermoso silencio de la naturaleza cuando comenzó a temblar. Al principio bromeamos diciendo que el volcán Antuco podría hacer erupción justo en ese instante. Todos reímos hasta que el temblor se hizo tan intenso que no nos podíamos mantener en pie. Entonces la risa se transformó en terror en nuestras caras. Entonces fue cuando les dije que no nos podíamos quedar ahí. Al regresar fuimos notando lo serio que había sido todo y después nos enteramos que muchos de los poblados que habíamos visitado se habían venido abajo parcialmente, en los mejores casos. Así con el terremoto.
martes, 16 de febrero de 2010
Sobre el mundo y El Lobo Estepario
Siempre he querido ser escritora. Algo así como el personaje Harry Haller, El Lobo Estepario, una persona que luego de vivir mucho, escribe. Y si hasta ahora no he comenzado un proyecto de cuento o novela es porque odiaría convertirme en uno de esos que creen que haber aprendido las reglas básicas de narración, conocer a los novelistas más importantes y hablar de ello con suma arrogancia, los convierte en artistas. No. Todo excepto eso. Prefiero ser como los escritores que nadie comprendió sino hasta que estaban muertos que ser una marioneta de mi ego, del ego que construyen las críticas ajenas, las buenas. Prefiero pasar por ignorante cuando los egos comienzan a competir entre ellos en conversaciones que no llegan a nada. Yo escucho en silencio y aprendo del hombre: de sus errores, de sus aciertos. Y espero. Espero la llamada. Esa que un día llega y convierte tus letras en espíritu. No sólo en fórmulas e ideas ya dichas antes. Espero la llamada de la madre, como diría Hesse en Narciso y Goldmundo. Porque la razón y las ideas se han hecho insuficientes para expresar un mundo que no comprendemos desde nuestra insignificancia. Creo que la vida es un proceso que sólo los locos pueden comprender. Porque el mundo no es para cualquiera, es sólo para locos, parafraseando la obra.
Escena
Salió corriendo por la arena de la playa detrás de un avecilla pequeña. El ave en vez de echar a volar se sacudía con aletazos sublimes en su belleza inocente, mientras el perro jugueteaba dulcemente intentando atraparla. El pajarillo se demoraba y daba pequeñas sacudidas con sus alas, intentos falsos de volar justo cuando la pata del otro animal conseguía llegar a las suyas. El agua del mar sonaba como la gran banda sonora de la vida natural. Tras las olas en la arena húmeda quedaban registradas momentáneamente las huellas de las inocentes criaturas, que eran borradas al instante por otra ola feroz. El perro de pronto se detuvo, cansado, y se sentó apoyando su hocico en sus patas delanteras. El ave lo observaba de frente, también cansado. De pronto un pez asomó por sobre una ola y el ave voló tras él. Se terminaba el juego.
sábado, 23 de enero de 2010
POEMA 15 / PABLO NERUDA
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
miércoles, 20 de enero de 2010
Los beneficios de la Luna Por Charles Baudelaire
traducción del francés por Enrique Díez-Canedo
"La Luna, que es el capricho mismo, se asomó por la ventana mientras dormías en la cuna, y se dijo: "Esa criatura me agrada."
Y bajó muellemente por su escalera de nubes y pasó sin ruido a través de los cristales. Luego se tendió sobre ti con la ternura flexible de una madre, y depositó en tu faz sus colores. Las pupilas se te quedaron verdes y las mejillas sumamente pálidas. De contemplar a tal visitante, se te agrandaron de manera tan rara los ojos, tan tiernamente te apretó la garganta, que te dejó para siempre ganas de llorar.
Entretanto, en la expansión de su alegría, la Luna llenaba todo el cuarto como una atmósfera fosfórica, como un veneno luminoso; y toda aquella luz viva estaba pensando y diciendo: "Eternamente has de sentir el influjo de mi beso. Hermosa serás a mi manera. Querrás lo que quiera yo y lo que me quiera a mí: al agua, a las nubes, al silencio y a la noche; al mar inmenso y verde; al agua informe y multiforme; al lugar en que no estés; al amante que no conozcas; a las flores monstruosas; a los perfumes que hacen delirar; a los gatos que se desmayan sobre los pianos y gimen como mujeres, con voz ronca y suave.
"Y serás amada por mis amantes, cortejada por mis cortesanos. Serás reina de los hombres de ojos verdes a quienes apreté la garganta en mis caricias nocturnas; de los que quieren al mar, al mar inmenso, tumultuoso y verde; al agua informe y multiforme, al sitio en que no están, a la mujer que no conocen, a las flores siniestras que parecen incensarios de una religión desconocida, a los perfumes que turban la voluntad y a los animales salvajes y voluptuosos que son emblema de su locura."
Y por esto, niña mimada, maldita y querida, estoy ahora tendido a tus pies, buscando en toda tu persona el reflejo de la terrible divinidad, de la fatídica madrina, de la nodriza envenenadora de todos los lunáticos."
sábado, 16 de enero de 2010
Guillaume Apollinaire / 2
SI YO MUERO ALLÁ LEJOS EN EL FRENTE DE GUERRA...
Si yo muero allá lejos en el frente de guerra
Tú llorarás un día oh Lou mi gran amor
y después mi recuerdo se apagará en la tierra
Como un obús que estalla en el frente de guerra
Bello obús semejante a la mimosa en flor
Más tarde este recuerdo que en el aire ha estallado
Cubrirá con mi sangre la tierra toda entera
El valle el mar y el astro que pasa como al lado
De Baratier los frutos de oro en primavera
Presencia en cada cosa olvidada y viviente
Yo encenderé el color de tus senos rosados
Encenderé tus labios y tu cabello ardiente
Tú no envejecerás y todo lo existente
Cobrará nueva vida sobre el destino amado
La fuga ineluctable de mi sangre en el mundo
Dará un fulgor más vivo al sol agonizante
Hará la flor más roja y hará el mar más profundo
Un amor inaudito descenderá hasta el mundo
Y tendrá más poder en tu cuerpo tu amante
Si al morir allá lejos mi recuerdo se olvida
Recuerda Lou en los éxtasis más puros de tu vida
-En tus días de ardor y pasión amorosa-
Que mi sangre es la fuente de esta dicha futura
Y siendo la más bella sé tú la más dichosa
Oh mi amor oh mi única oh mi inmensa locura!
Si yo muero allá lejos en el frente de guerra
Tú llorarás un día oh Lou mi gran amor
y después mi recuerdo se apagará en la tierra
Como un obús que estalla en el frente de guerra
Bello obús semejante a la mimosa en flor
Más tarde este recuerdo que en el aire ha estallado
Cubrirá con mi sangre la tierra toda entera
El valle el mar y el astro que pasa como al lado
De Baratier los frutos de oro en primavera
Presencia en cada cosa olvidada y viviente
Yo encenderé el color de tus senos rosados
Encenderé tus labios y tu cabello ardiente
Tú no envejecerás y todo lo existente
Cobrará nueva vida sobre el destino amado
La fuga ineluctable de mi sangre en el mundo
Dará un fulgor más vivo al sol agonizante
Hará la flor más roja y hará el mar más profundo
Un amor inaudito descenderá hasta el mundo
Y tendrá más poder en tu cuerpo tu amante
Si al morir allá lejos mi recuerdo se olvida
Recuerda Lou en los éxtasis más puros de tu vida
-En tus días de ardor y pasión amorosa-
Que mi sangre es la fuente de esta dicha futura
Y siendo la más bella sé tú la más dichosa
Oh mi amor oh mi única oh mi inmensa locura!
Guillaume Apollinaire
EL PUENTE MIRABEAU
El puente Mirabeau mira pasar el Sena
Mira pasar nuestros amores.
Y recuerda al alma serena
Que la alegría siempre viene tras de la pena
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
Frente a frente mirémonos-las manos enlazadas-
Mientras que pasan bajo el puente
De nuestros brazos -fatigadas-
Las hondas silenciosas de nuestras dos miradas
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
El amor se nos fuga como esta agua corriente
El amor se nos va
Se va la vida lentamente
Cómo es de poderosa la esperanza naciente
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
Huyen el lento día y la noche serena
Mas nunca vuelven
Los tiempos que pasaron ni el amor ni la pena
El puente Mirabeau mira pasar el Sena
Viene la noche suena la hora
y los días se alejan
y aquí me dejan
El puente Mirabeau mira pasar el Sena
Mira pasar nuestros amores.
Y recuerda al alma serena
Que la alegría siempre viene tras de la pena
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
Frente a frente mirémonos-las manos enlazadas-
Mientras que pasan bajo el puente
De nuestros brazos -fatigadas-
Las hondas silenciosas de nuestras dos miradas
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
El amor se nos fuga como esta agua corriente
El amor se nos va
Se va la vida lentamente
Cómo es de poderosa la esperanza naciente
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
Huyen el lento día y la noche serena
Mas nunca vuelven
Los tiempos que pasaron ni el amor ni la pena
El puente Mirabeau mira pasar el Sena
Viene la noche suena la hora
y los días se alejan
y aquí me dejan
Willian Blake
PROVERBIOS DEL INFIERNO
En tiempos de siembra aprende, en tiempos de cosecha enseña
y en el invierno goza.
Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.
La prudencia es una fea y rica solterona cortejada por la incapacidad.
Quien desea y no actúa engendra la plaga.
El gusano perdona al arado que lo corta.
Sumergid en el río a quien ama el agua.
La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo.
Las horas de la locura las mide el reloj,
pero ningún reloj puede medir las horas de la sabiduría.
No hay pájaro que vuele demasiado alto si lo hace con sus propias alas.
El acto más sublime consiste en poner a otro delante de ti.
Las prisiones se construyen con piedras de Ley; los burdeles
con ladrillos de religión.
El rugir de los leones, el aullido de los lobos, el oleaje furioso del mar huracanado
y la espada destructora, son porciones de la eternidad demasiado grandes
para que las aprecie el ojo humano.
El júbilo impregna; las penas engendran.
La cisterna contiene; el manantial rebosa.
Si estás siempre listo a expresar tu opinión, el vil te evitará.
Nunca el águila malgastó tanto su tiempo como cuando se propuso aprender del cuervo.
Del agua estancada espera veneno.
El débil en coraje es fuerte en astucia.
Si otros no hubiesen sido tontos, lo seríamos nosotros.
El cuervo quisiera que todo fuese negro; el búho, que todo fuese blanco.
La verdad nunca puede decirse de modo que sea comprendida sin ser creída.
¡Suficiente! o demasiado.
En tiempos de siembra aprende, en tiempos de cosecha enseña
y en el invierno goza.
Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.
La prudencia es una fea y rica solterona cortejada por la incapacidad.
Quien desea y no actúa engendra la plaga.
El gusano perdona al arado que lo corta.
Sumergid en el río a quien ama el agua.
La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo.
Las horas de la locura las mide el reloj,
pero ningún reloj puede medir las horas de la sabiduría.
No hay pájaro que vuele demasiado alto si lo hace con sus propias alas.
El acto más sublime consiste en poner a otro delante de ti.
Las prisiones se construyen con piedras de Ley; los burdeles
con ladrillos de religión.
El rugir de los leones, el aullido de los lobos, el oleaje furioso del mar huracanado
y la espada destructora, son porciones de la eternidad demasiado grandes
para que las aprecie el ojo humano.
El júbilo impregna; las penas engendran.
La cisterna contiene; el manantial rebosa.
Si estás siempre listo a expresar tu opinión, el vil te evitará.
Nunca el águila malgastó tanto su tiempo como cuando se propuso aprender del cuervo.
Del agua estancada espera veneno.
El débil en coraje es fuerte en astucia.
Si otros no hubiesen sido tontos, lo seríamos nosotros.
El cuervo quisiera que todo fuese negro; el búho, que todo fuese blanco.
La verdad nunca puede decirse de modo que sea comprendida sin ser creída.
¡Suficiente! o demasiado.
Walt Whitman
CREO EN TI, ALMA MÍA...
5
Creo en ti, alma mía, el otro que soy
no debe humillarse ante ti,
ni tu debes ser humillada ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, quita
el freno de tu garganta,
no quiero palabras, ni música,
ni rimas, no quiero costumbres
ni discursos, ni aún los mejores,
sólo quiero la calma, el arrullo de tu
velada voz.
Recuerdo cómo yacimos juntos cierta
diáfana mañana de verano,
cómo apoyaste tu cabeza en mi cadera
y suavemente te volviste hacia mí,
y apartaste la camisa de mi pecho, y
hundiste la lengua hasta mi corazón
desnudo,
y te extendiste hasta tocar mi barba,
y te extendiste hasta abrazar mis pies.
Prontamente crecieron y me rodearon
la paz y el saber que rebasan todas
las disputas de la Tierra,
y sé que la mano de dios es mi prometida,
y sé que el espíritu de Dios es mi propio hermano,
y que todos los hombres que alguna
vez vivieron son también mis
hermanos, y las mujeres mis
hermanas y amantes,
y que el amor es la sobrequilla de la creación,
y que son incontables las hojas rígidas
o lánguidas en los campos,
y las hormigas pardas en los pequeños
surcos,y las costras de musgo en el cerco sinuoso,
las piedras apiladas, el saúco,
la hierba carmín y la candelaria.
.....................................................
14.
Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.
Lo más común, vulgar, próximo y simple,
eso soy Yo,
Yo, buscando mi oportunidad, brindándome
para recibir amplia recompensa,
engalanándome para entregar mi ser
al primero que haya de tomarlo,
sin pedir al cielo que descienda cuando yo lo deseo,
esparciéndolo libremente para siempre.
........................................
17.
Estos son en verdad los pensamientos
de todos los hombres en todas las
épocas y naciones, no son originales míos,
si no son tuyos tanto como míos,
nada o casi nada son,
si no son el enigma y la solución del enigma,
nada son.
Esta es la hierba que crece
dondequiera que haya tierra y agua,
este es el aire común que baña el globo.
..............................................
18.
Con estrépitos de músicas vengo,
con cornetas y tambores.
Mis marchas no suenan solo para los victoriosos,
sino para los derrotados y los muertos también.
Todos dicen: es glorioso ganar una batalla.
Pues yo digo que es tan glorioso perderla.
¡Las batallas se pierden con el mismo espíritu que se ganan!
¡Hurra por los muertos!
Dejadme soplar en las trompas, recio y alegre, por ellos.
¡Hurra por los que cayeron,
por los barcos que se hundieron el la mar,
y por los que perecieron ahogados!
¡Hurra por los generales que perdieron el combate y por todos los héroes
vencidos!
Los infinitos héroes desconocidos valen tanto como los héroes mas
grandes de la Historia.
..............................................
20.
¿Quién va allí?
Grosero, hambriento, místico, desnudo... ¡quién es aquél?
¿No es extraño que yo saque mis fuerzas de la carne del buey?
Pero ¿qué es el hombre en realidad?
¿Qué soy yo?
¿Qué eres tú?
Cuanto yo señale como mío,
Debes tú señalarlo como tuyo,
Porque si no pierdes el tiempo escuchando mis palabras.
Cuando el tiempo pasa vacío y la tierra no es mas que cieno y
podredumbre,
no me puedo para a llorar.
Los gemidos y las plegarias adobadas con polvo para los inválidos;
y la conformidad para los parientes lejanos.
Yo no me someto.
Dentro y fuera de mi casa me pongo el sombrero como de da la gana.
¿Por qué he de rezar?
¿Por qué he de inclinarme y suplicar?
Después de escudriñar en los estratos,
después de consultar a los sabios,
de analizar y precisar
y de calcular atentamente,
he visto que lo mejor de mi ser está agarrado de mis huesos.
Soy fuerte y sano.
Por mi fluyen sin cesar todas las cosas del universo.
Todo se ha escrito para mi.
y yo tengo que descifrar el significado oculto de las escrituras.
Soy inmortal.
Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un
carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la
noche con un carbón encendido.
Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y, después de todo, no soy mas orgulloso que los cimientos desde los
cuales se levanta mi casa.)
Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré...
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo.
.............................................
24.
Walt Whitman, un cosmos, el hijo de
Manhattan,
turbulento, carnal, sensual, comiendo,
bebiendo y procreando,
no es un sentimental, no mira desde
arriba a los hombres y mujeres ni se
aparta de ellos,
no es más púdico que impúdico.
¡Quitad los cerrojos de las puertas!
¡Quitad las puertas mismas de sus quicios!
Quien degrada a otro me degrada a mí,
y todo lo que hace o dice vuelve a la postre a mí.
La inspiración mana y mana de mí,
me recorren la corriente y el índice.
Pronuncio la contraseña primordial,
doy la señal de la democracia,
nada aceptaré, ¡lo juro!, si los demás
no pueden tener su equivalente
en iguales condiciones.
Voces desde hace largo tiempo
enmudecidas me recorren,voces de interminables generaciones
de cautivos y de esclavos,
voces de enfermos y desahuciados,
de ladrones y de enanos,
voces de ciclos de gestación
y de crecimiento,
y de los hilos que conectan las estrellas,
y de los úteros y de la savia paterna,
y de los derechos de los pisoteados,
de los deformes, vulgares, simples,
tontos, desdeñados,
niebla en el aire, escarabajos que
empujan bolitas de estiércol.
Voces prohibidas me recorren,
voces de sexo y lujuria,
veladas voces cuyo velo aparto,
voces indecentes por mí purificadas
y transfiguradas.
No me tapo la boca con la mano,
trato con igual delicadeza
a los intestinos que a la cabeza
y el corazón,
la cópula no es para mí más grosera
que la muerte.
Creo en la carne y en los apetitos,
y cada parte, cada pizca de mí
es un milagro.
Divino soy por dentro y por fuera, y
santifico todo lo que toco o me toca,
el aroma de estas axilas es más
hermoso que una plegaria,
esta cabeza más que los templos,
las biblias y todos los credos.
5
Creo en ti, alma mía, el otro que soy
no debe humillarse ante ti,
ni tu debes ser humillada ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, quita
el freno de tu garganta,
no quiero palabras, ni música,
ni rimas, no quiero costumbres
ni discursos, ni aún los mejores,
sólo quiero la calma, el arrullo de tu
velada voz.
Recuerdo cómo yacimos juntos cierta
diáfana mañana de verano,
cómo apoyaste tu cabeza en mi cadera
y suavemente te volviste hacia mí,
y apartaste la camisa de mi pecho, y
hundiste la lengua hasta mi corazón
desnudo,
y te extendiste hasta tocar mi barba,
y te extendiste hasta abrazar mis pies.
Prontamente crecieron y me rodearon
la paz y el saber que rebasan todas
las disputas de la Tierra,
y sé que la mano de dios es mi prometida,
y sé que el espíritu de Dios es mi propio hermano,
y que todos los hombres que alguna
vez vivieron son también mis
hermanos, y las mujeres mis
hermanas y amantes,
y que el amor es la sobrequilla de la creación,
y que son incontables las hojas rígidas
o lánguidas en los campos,
y las hormigas pardas en los pequeños
surcos,y las costras de musgo en el cerco sinuoso,
las piedras apiladas, el saúco,
la hierba carmín y la candelaria.
.....................................................
14.
Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.
Lo más común, vulgar, próximo y simple,
eso soy Yo,
Yo, buscando mi oportunidad, brindándome
para recibir amplia recompensa,
engalanándome para entregar mi ser
al primero que haya de tomarlo,
sin pedir al cielo que descienda cuando yo lo deseo,
esparciéndolo libremente para siempre.
........................................
17.
Estos son en verdad los pensamientos
de todos los hombres en todas las
épocas y naciones, no son originales míos,
si no son tuyos tanto como míos,
nada o casi nada son,
si no son el enigma y la solución del enigma,
nada son.
Esta es la hierba que crece
dondequiera que haya tierra y agua,
este es el aire común que baña el globo.
..............................................
18.
Con estrépitos de músicas vengo,
con cornetas y tambores.
Mis marchas no suenan solo para los victoriosos,
sino para los derrotados y los muertos también.
Todos dicen: es glorioso ganar una batalla.
Pues yo digo que es tan glorioso perderla.
¡Las batallas se pierden con el mismo espíritu que se ganan!
¡Hurra por los muertos!
Dejadme soplar en las trompas, recio y alegre, por ellos.
¡Hurra por los que cayeron,
por los barcos que se hundieron el la mar,
y por los que perecieron ahogados!
¡Hurra por los generales que perdieron el combate y por todos los héroes
vencidos!
Los infinitos héroes desconocidos valen tanto como los héroes mas
grandes de la Historia.
..............................................
20.
¿Quién va allí?
Grosero, hambriento, místico, desnudo... ¡quién es aquél?
¿No es extraño que yo saque mis fuerzas de la carne del buey?
Pero ¿qué es el hombre en realidad?
¿Qué soy yo?
¿Qué eres tú?
Cuanto yo señale como mío,
Debes tú señalarlo como tuyo,
Porque si no pierdes el tiempo escuchando mis palabras.
Cuando el tiempo pasa vacío y la tierra no es mas que cieno y
podredumbre,
no me puedo para a llorar.
Los gemidos y las plegarias adobadas con polvo para los inválidos;
y la conformidad para los parientes lejanos.
Yo no me someto.
Dentro y fuera de mi casa me pongo el sombrero como de da la gana.
¿Por qué he de rezar?
¿Por qué he de inclinarme y suplicar?
Después de escudriñar en los estratos,
después de consultar a los sabios,
de analizar y precisar
y de calcular atentamente,
he visto que lo mejor de mi ser está agarrado de mis huesos.
Soy fuerte y sano.
Por mi fluyen sin cesar todas las cosas del universo.
Todo se ha escrito para mi.
y yo tengo que descifrar el significado oculto de las escrituras.
Soy inmortal.
Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un
carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la
noche con un carbón encendido.
Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y, después de todo, no soy mas orgulloso que los cimientos desde los
cuales se levanta mi casa.)
Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré...
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo.
.............................................
24.
Walt Whitman, un cosmos, el hijo de
Manhattan,
turbulento, carnal, sensual, comiendo,
bebiendo y procreando,
no es un sentimental, no mira desde
arriba a los hombres y mujeres ni se
aparta de ellos,
no es más púdico que impúdico.
¡Quitad los cerrojos de las puertas!
¡Quitad las puertas mismas de sus quicios!
Quien degrada a otro me degrada a mí,
y todo lo que hace o dice vuelve a la postre a mí.
La inspiración mana y mana de mí,
me recorren la corriente y el índice.
Pronuncio la contraseña primordial,
doy la señal de la democracia,
nada aceptaré, ¡lo juro!, si los demás
no pueden tener su equivalente
en iguales condiciones.
Voces desde hace largo tiempo
enmudecidas me recorren,voces de interminables generaciones
de cautivos y de esclavos,
voces de enfermos y desahuciados,
de ladrones y de enanos,
voces de ciclos de gestación
y de crecimiento,
y de los hilos que conectan las estrellas,
y de los úteros y de la savia paterna,
y de los derechos de los pisoteados,
de los deformes, vulgares, simples,
tontos, desdeñados,
niebla en el aire, escarabajos que
empujan bolitas de estiércol.
Voces prohibidas me recorren,
voces de sexo y lujuria,
veladas voces cuyo velo aparto,
voces indecentes por mí purificadas
y transfiguradas.
No me tapo la boca con la mano,
trato con igual delicadeza
a los intestinos que a la cabeza
y el corazón,
la cópula no es para mí más grosera
que la muerte.
Creo en la carne y en los apetitos,
y cada parte, cada pizca de mí
es un milagro.
Divino soy por dentro y por fuera, y
santifico todo lo que toco o me toca,
el aroma de estas axilas es más
hermoso que una plegaria,
esta cabeza más que los templos,
las biblias y todos los credos.
El Violín de Yanko / Marcos Rafael Blanco Belmonte
Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y canta y juega el viento en el camino,
y en el rubio trigal las amapolas,
y en el cauce el arrollo cristalino,
y los troncos, los tallos, las corolas,
la tierra, el cielo azul, la mar gigante
y las hierbas que bordan el barranco.
Madre, es una canción dulce y vibrante,
que a Yanko llega y que comprende Yanko.
Era Yanko un chicuelo,
más rubio y sonrosado que la aurora,
con los ojos tan puros como el cielo
y el alma cual de artista soñadora.
La música del campo lo atraía...,
adivinaba un himno en los rumores,
que el viento recogía
al besar los arbustos y las flores,
y en el gorjeo matinal del ave,
y en el silencio de la noche grave
y en cáliz gentil de la violeta,
hallaba una canción tierna y sin nombre,
la canción sacrosanta del poeta
que apenas puede comprender el hombre.
Siempre que del mesón en la cocina
brotaban los armónicos raudales
de un violín cuya nota cristalina
es dulce cual la miel de los panales,
abandonaba Yanko el pobre lecho,
como gilguero la oquedad del tronco,
y conmovido, comprimiendo el pecho,
escuchaba el violín que dulce o ronco
iba fingiendo con sublime encanto
esa canción de arrullador cariño,
y con los ojos húmedos de llanto,
"quién tuviera un violín ", pensaba el niño.
La voluntad emperatriz altiva,
prestó a Yanko inventiva
para hacer un violín débil, crujiente,
cual hecho de un caballo con las crines
y con ramas de verdes limoneros;
violín tan semejante a los violines
como un trozo de vidrio a los luceros…
Mas, ¡ay!, en tal violín fue el llanto queja,
y fue la queja destemplado grito:
¡cual ruiseñor no gime la corneja
ni anida la endecha seductora
en un violín que llora cuando canta,
en un violín que chilla cuando llora!
Una noche estival toda fulgores,
al entreabrir sus párpados el cielo,
y al entornar sus cálices las flores,
arriesgóse el chicuelo
a entrar en la cocina,
y a impulsos de sus ansias ideales
tomó el rico violín de voz perlina
y le arrancó torrentes musicales.
Mas puros que una fuente alabastrina,
mas dulces que la miel de los Panales.
Al escuchar la música sonora,
gruñeron los mastines desvelados,
saltó en su jaula el ave rugidora,
Y mozas y criados: "al ladrón",
gritaron, despertándose del sueño
y sordos a los ruegos y gemidos,
feroces maltrataron al pequeño.
Agonizaba Yanko. En su agonía,
Febril y estertoroso, repetía:
"Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y las alondras al emprender el vuelo,
y las hierbas que bordan el barranco".
Y al expirar el niño, en noble anhelo,
Dijo: "¿Verdad, mamita, que en el cielo
Dios le dará un violín al pobre Yanko?"
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y canta y juega el viento en el camino,
y en el rubio trigal las amapolas,
y en el cauce el arrollo cristalino,
y los troncos, los tallos, las corolas,
la tierra, el cielo azul, la mar gigante
y las hierbas que bordan el barranco.
Madre, es una canción dulce y vibrante,
que a Yanko llega y que comprende Yanko.
Era Yanko un chicuelo,
más rubio y sonrosado que la aurora,
con los ojos tan puros como el cielo
y el alma cual de artista soñadora.
La música del campo lo atraía...,
adivinaba un himno en los rumores,
que el viento recogía
al besar los arbustos y las flores,
y en el gorjeo matinal del ave,
y en el silencio de la noche grave
y en cáliz gentil de la violeta,
hallaba una canción tierna y sin nombre,
la canción sacrosanta del poeta
que apenas puede comprender el hombre.
Siempre que del mesón en la cocina
brotaban los armónicos raudales
de un violín cuya nota cristalina
es dulce cual la miel de los panales,
abandonaba Yanko el pobre lecho,
como gilguero la oquedad del tronco,
y conmovido, comprimiendo el pecho,
escuchaba el violín que dulce o ronco
iba fingiendo con sublime encanto
esa canción de arrullador cariño,
y con los ojos húmedos de llanto,
"quién tuviera un violín ", pensaba el niño.
La voluntad emperatriz altiva,
prestó a Yanko inventiva
para hacer un violín débil, crujiente,
cual hecho de un caballo con las crines
y con ramas de verdes limoneros;
violín tan semejante a los violines
como un trozo de vidrio a los luceros…
Mas, ¡ay!, en tal violín fue el llanto queja,
y fue la queja destemplado grito:
¡cual ruiseñor no gime la corneja
ni anida la endecha seductora
en un violín que llora cuando canta,
en un violín que chilla cuando llora!
Una noche estival toda fulgores,
al entreabrir sus párpados el cielo,
y al entornar sus cálices las flores,
arriesgóse el chicuelo
a entrar en la cocina,
y a impulsos de sus ansias ideales
tomó el rico violín de voz perlina
y le arrancó torrentes musicales.
Mas puros que una fuente alabastrina,
mas dulces que la miel de los Panales.
Al escuchar la música sonora,
gruñeron los mastines desvelados,
saltó en su jaula el ave rugidora,
Y mozas y criados: "al ladrón",
gritaron, despertándose del sueño
y sordos a los ruegos y gemidos,
feroces maltrataron al pequeño.
Agonizaba Yanko. En su agonía,
Febril y estertoroso, repetía:
"Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura,
y el roble que a las nubes se levanta,
y la flor que se dobla en la espesura,
y las alondras al emprender el vuelo,
y las hierbas que bordan el barranco".
Y al expirar el niño, en noble anhelo,
Dijo: "¿Verdad, mamita, que en el cielo
Dios le dará un violín al pobre Yanko?"
martes, 12 de enero de 2010
Sor Juana Inés de la Cruz...poema ¿?
¿Puedo yo dejar de amarte
si tan divina te advierto?
¿Hay causa sin producir?
¿Hay potencia sin objeto?
Pues siendo tú el más hermoso,
grande, soberano exceso
que ha visto en círculos tantos
el verde torno del tiempo,
¿para qué mi amor te vio?
¿Por qué mi fe te encarezco,
cuando es cada prenda tuya
firma de mi cautiverio?
Vuelve a ti misma los ojos
y hallarás, en ti y en ellos,
no sólo el amor posible,
mas preciso el rendimiento,
entre tanto que el cuidado,
en contemplarte suspenso,
que vivo asegura sólo
en fe de que por ti muero.
si tan divina te advierto?
¿Hay causa sin producir?
¿Hay potencia sin objeto?
Pues siendo tú el más hermoso,
grande, soberano exceso
que ha visto en círculos tantos
el verde torno del tiempo,
¿para qué mi amor te vio?
¿Por qué mi fe te encarezco,
cuando es cada prenda tuya
firma de mi cautiverio?
Vuelve a ti misma los ojos
y hallarás, en ti y en ellos,
no sólo el amor posible,
mas preciso el rendimiento,
entre tanto que el cuidado,
en contemplarte suspenso,
que vivo asegura sólo
en fe de que por ti muero.
MI SEÑORA-SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
Pedirte, señora, quiero
de mi silencio perdón,
si lo que ha sido atención
le hace parecer grosero.
Y no me podrás culpar
si hasta aquí mi proceder,
por ocuparse en querer,
se ha olvidado de explicar.
Que en mi amorosa pasión
no fue descuido, ni mengua,
quitar el uso a la lengua
por dárselo al corazón.
Ni de explicarme dejaba:
que, como la pasión mía
acá en el alma te vía,
acá en el alma te hablaba.
Y en esta idea notable
dichosamente vivía,
porque en mi mano tenia
el fingirte favorable.
Con traza tan peregrina
vivió mi esperanza vana,
pues te pudo hacer humana
concibiéndote divina.
¡Oh, cuán loca llegué a verme
en tus dichosos amores,
que, aun fingidos, tus favores
pudieron enloquecerme!
¡Oh, cómo, en tu sol hermoso
mi ardiente afecto encendido,
por cebarse en lo lucido,
olvidó lo peligroso!
Perdona, si atrevimiento
fue atreverme a tu ardor puro;
que no hay sagrado seguro
de culpas de pensamiento.
De esta manera engañaba
la loca esperanza mía,
y dentro de mí tenía
todo el bien que deseaba.
Mas ya tu precepto grave
rompe mi silencio mudo;
que él solamente ser pudo
de mi respeto la llave.
Y aunque el amar tu belleza
es delito sin disculpa
castígueseme la culpa
primero que la tibieza.
No quieras, pues, rigurosa,
que, estando ya declarada,
sea de veras desdichada
quien fue de burlas dichosa.
Si culpas mi desacato,
culpa también tu licencia;
que si es mala mi obediencia,
no fue justo tu mandato
Y si es culpable mi intento,
será mi afecto precito,
porque es amarte un delito
de que nunca me arrepiento.
Esto en mis afectos hallo,
y más, que explicar no sé;
mas tú, de lo que callé,
inferirás lo que callo.
lunes, 11 de enero de 2010
Diario de una escritora (fragmento) - Virginia Woolf
Este texto lo pongo porque Virginia es mi escritora favorita y al encontrar este fragmento me acordé de todo...de todos los libros que leí de ella y de las sensaciones que me provoca leer algo tan sincero y bello como todo lo escrito por ella. Eso. =)
" Casi todo me atrae. Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable. ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida? Algo para ponerle las manos encima y exclamar: "¿Es esto?" Mi depresión es un sentirme acosada. Estoy buscando: pero no, no es eso… no es eso. ¿Qué es entonces? ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado? Y luego (como anoche, cuando atravesaba Russell Square) veo las montañas en el cielo: las grandes nubes; y la luna que se está alzando sobre Persia; tengo una grande, sorprendente impresión de que hay algo allí, que es "eso"? No es exactamente la belleza a lo que me refiero. Quiero decir que la cosa en sí basta: es satisfactoria; acabada. También una impresión de mi propia rareza, de la rareza de estar caminando sobre la tierra. También está ahí, la infinita extrañeza de la posición humana; estar atravesando Russell Square, con la luna allí arriba y las nubes como montañas. quién soy yo, qué soy, y todo el resto; preguntas que siempre flotan en torno: y de pronto doy de narices con algún hecho concreto -una carta, alguien- y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura. Y así continúa. Suelo toparme frecuentemente con este "eso", y experimento entonces un gran reposo. "
Estoy muriendo...
" Casi todo me atrae. Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable. ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida? Algo para ponerle las manos encima y exclamar: "¿Es esto?" Mi depresión es un sentirme acosada. Estoy buscando: pero no, no es eso… no es eso. ¿Qué es entonces? ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado? Y luego (como anoche, cuando atravesaba Russell Square) veo las montañas en el cielo: las grandes nubes; y la luna que se está alzando sobre Persia; tengo una grande, sorprendente impresión de que hay algo allí, que es "eso"? No es exactamente la belleza a lo que me refiero. Quiero decir que la cosa en sí basta: es satisfactoria; acabada. También una impresión de mi propia rareza, de la rareza de estar caminando sobre la tierra. También está ahí, la infinita extrañeza de la posición humana; estar atravesando Russell Square, con la luna allí arriba y las nubes como montañas. quién soy yo, qué soy, y todo el resto; preguntas que siempre flotan en torno: y de pronto doy de narices con algún hecho concreto -una carta, alguien- y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura. Y así continúa. Suelo toparme frecuentemente con este "eso", y experimento entonces un gran reposo. "
Estoy muriendo...
Las casas lejanas
la tierra mojada
la soledad del mundo
las siluetas en la neblina matinal
la lluvia de otoño
las hojas secas
los árboles
las nubes
la voz del silencio
las calles vacías
los ecos lejanos
el surco de tu cuello
la gotera de la llave
mis manos vacías
mi corazón latiendo
mi voz callada
tu voz lejana
tu mirada perdida
tu pecho lleno
¿dónde estás?
la tierra mojada
la soledad del mundo
las siluetas en la neblina matinal
la lluvia de otoño
las hojas secas
los árboles
las nubes
la voz del silencio
las calles vacías
los ecos lejanos
el surco de tu cuello
la gotera de la llave
mis manos vacías
mi corazón latiendo
mi voz callada
tu voz lejana
tu mirada perdida
tu pecho lleno
¿dónde estás?
Vamos por ancho camino
y éste se cierra
¡paf! la niebla
¡paf! la obscuridad
y la nada...
El camino
dice el poeta
que es caminar
andar, andar...
¿Lo toleraré hoy o mañana por igual?
¿Nadaré en las aguas profundas
sin miedo a lo que pueda hallar?
Crecer caminando
nadie te enseña a vivir
nadie te enseña a respirar
pero lo haces
y algún día
todo ha de terminar.
y éste se cierra
¡paf! la niebla
¡paf! la obscuridad
y la nada...
El camino
dice el poeta
que es caminar
andar, andar...
¿Lo toleraré hoy o mañana por igual?
¿Nadaré en las aguas profundas
sin miedo a lo que pueda hallar?
Crecer caminando
nadie te enseña a vivir
nadie te enseña a respirar
pero lo haces
y algún día
todo ha de terminar.
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